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Tras un ictus, una lesión medular, un traumatismo craneoencefálico u otra enfermedad neurológica como la Esclerosis Múltiple, pueden aparecer debilidad, rigidez, falta de sensibilidad o dificultad para controlar el brazo y la mano. En Neurobase abordamos la rehabilitación de la mano desde terapia ocupacional para que cada avance se traduzca en acciones reales: alcanzar, agarrar, soltar y volver a utilizar la mano en las actividades de la vida diaria. Podemos ayudarte si te cuesta:
La terapia ocupacional no busca solo que la mano se mueva más, sino que vuelva a ser útil en las actividades que importan a cada persona. Partimos de una valoración individualizada para comprender qué limita el uso del brazo y diseñar un tratamiento orientado a la vida diaria.
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Analizamos movilidad, fuerza, tono, sensibilidad, coordinación, destreza y uso espontáneo del brazo y la mano. También observamos cómo estas dificultades afectan a tareas reales, como comer, vestirse, escribir, manejar objetos, utilizar el teléfono o realizar gestiones cotidianas.
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Trabajamos alcanzar, agarrar, manipular, soltar, coordinar ambas manos y recuperar sensibilidad mediante actividades graduadas y significativas. El objetivo no es completar ejercicios aislados, sino incorporar de nuevo la mano afectada a las actividades de la vida diaria.
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El uso funcional de la mano puede verse limitado no solo por la fuerza o la movilidad, sino también por alteraciones de sensibilidad, percepción, atención, planificación, lenguaje o dolor. Por eso, cuando es necesario, coordinamos terapia ocupacional con fisioterapia neurológica, neuropsicología y logopedia para trabajar objetivos compartidos y trasladar los avances a la vida diaria.
Cuando está indicado, incorporamos tecnologías como FES o biofeedback y neuroestimulación tDCS para facilitar la activación, la sensibilidad y el control del miembro superior. El tratamiento se coordina con fisioterapia neurológica, neuropsicología y logopedia cuando otras dificultades interfieren en el uso funcional de la mano. Además, la valoración objetiva de movilidad, fuerza, sensibilidad y destreza nos ayudan a conocer el punto de partida y ajustar los objetivos de intervención.
Sí, muchas personas pueden mejorar el movimiento y el uso funcional de la mano tras un ictus. La evolución depende de factores como la lesión, el tiempo transcurrido, la sensibilidad, el control del brazo y la práctica orientada a tareas. El objetivo es que la mano vuelva a participar en acciones reales del día a día.
Después de una lesión neurológica es frecuente dejar de usar el brazo afectado porque resulta lento, inseguro o difícil de controlar. Esta falta de uso puede aumentar con el tiempo. La terapia ocupacional trabaja para incorporar progresivamente ese brazo a tareas significativas y reducir esa tendencia.
Sí. Cuando hay alteraciones de sensibilidad, se trabaja la localización del tacto, el reconocimiento de objetos, la discriminación de texturas y la integración de la información sensorial durante tareas funcionales. Mejorar cómo se percibe la mano puede facilitar su uso más seguro y preciso.
Se valoran movilidad, fuerza, sensibilidad, destreza y funcionalidad de la mano y el brazo. El tratamiento se orienta a mejorar el agarre, la manipulación de objetos, el uso de productos de apoyo y la autonomía en las actividades que la persona necesita realizar.
Conviene comenzar cuanto antes, una vez que la situación clínica lo permite, para aprovechar las primeras fases de recuperación y prevenir complicaciones como rigidez, dolor o desuso. También puede haber margen de mejora meses o años después, si el tratamiento se adapta a los objetivos actuales de la persona.
Ambas áreas pueden trabajar de forma complementaria. La fisioterapia neurológica se centra especialmente en el control motor, la movilidad y el movimiento; la terapia ocupacional entrena cómo ese movimiento se utiliza en actividades reales, como comer, vestirse, escribir, usar el móvil o manejar objetos cotidianos.
Cuando está indicado, en Neurobase utilizamos herramientas como FES, biofeedback y valoraciones objetivas para guiar el tratamiento y revisar la evolución. En casos seleccionados, la tDCS puede incorporarse como complemento al entrenamiento terapéutico dentro de un plan individualizado.
NEUROBASE ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejorar el uso y la calidad de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y el acceso a las mismas y gracias al que ha abordado mejoras en trasnformación digital para la mejora de la competitividad y productividad de la empresa. Enero de 2021. Para ello ha contado con el apoyo del programa Tic Cámara soluciones impacto covid19 de la Cámara de Comercio de Andujar. Una manera de hacer Europa.
NEUROBASE, SL ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es Potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, y gracias al que ha adquirido equipos innovadores para la mejora de procesos, para apoyar la creación y consolidación de empresas innovadoras. 31 de agosto de 2.023. Para ello ha contado con el apoyo del Programa InnoCámaras de la Cámara de Comercio de Andújar. Una manera de hacer Europa.