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Neurobase nació en 2012 con una idea sencilla: que las personas con alteraciones neurológicas pudieran acceder en Jaén a una rehabilitación especializada sin tener que desplazarse a otras ciudades.
En aquellos años, muchas personas que habían sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico o convivían con enfermedades como el Parkinson, la Esclerosis Múltiple o el Alzheimer encontraban pocas opciones adaptadas a sus necesidades. Lo mismo ocurría con numerosas familias que buscaban apoyo para niños con alteraciones del neurodesarrollo, dificultades motoras o problemas que afectaban a su autonomía y participación en la vida diaria.
Desde el principio tuvimos claro que el éxito de la rehabilitación no se mide por lo que ocurre en una sesión, sino por lo que la persona es capaz de hacer cuando vuelve a casa. Detrás de cada diagnóstico hay alguien que quiere volver a caminar con más seguridad, comunicarse mejor, utilizar su mano con mayor facilidad o recuperar parte de la independencia perdida.
Por eso apostamos por un trabajo coordinado entre fisioterapia neurológica, neuropsicología, logopedia y terapia ocupacional. No porque suene bien sobre el papel, sino porque los problemas reales de las personas no entienden de departamentos ni de especialidades.
Más de una década después seguimos trabajando con la misma idea que nos impulsó al principio: cada persona tiene una historia diferente, unas dificultades concretas y unos objetivos propios. Nuestro trabajo consiste en comprenderlos y acompañarla para que los avances conseguidos durante la rehabilitación se traduzcan en cambios reales cuando vuelve a casa.
Una idea clara y un trabajo en equipo
Neurobase no nació de un plan de negocio ni de una oportunidad de mercado. Surgió tras muchos años trabajando con personas que convivían con las consecuencias de una lesión o una enfermedad neurológica y viendo, día tras día, las dificultades que encontraban para acceder en Jaén a profesionales dedicados específicamente a la neurorrehabilitación.
Detrás del proyecto están Reyes Boza Jiménez y Ángel Luis Martínez Nogueras. Dos trayectorias diferentes, pero una misma idea: crear en Jaén el tipo de centro al que ellos mismos derivarían a un familiar si necesitara neurorrehabilitación.
Desde entonces, el crecimiento de Neurobase se ha apoyado en tres pilares: experiencia clínica, formación continua y una revisión constante de cómo se hacen las cosas. No se trata solo de dirigir un centro, sino de cuestionar procesos, incorporar nuevas herramientas cuando realmente aportan valor y buscar formas más eficaces de ayudar a las personas que acuden a nosotros.
Nuestro trabajo no consiste en ofrecer tratamientos sin más. Consiste en construir un entorno donde cada intervención tenga un propósito claro y donde los avances conseguidos durante la rehabilitación se traduzcan en cambios reales cuando la persona vuelve a casa.
Reyes Boza Jiménez · Directora Gerente
Antes de asumir la dirección de Neurobase, trabajé durante años como fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación. Ese contacto directo con la práctica clínica sigue marcando hoy mi forma de entender la gestión: las decisiones no se toman pensando únicamente en números o en la organización del centro, sino en cómo afectan al tratamiento que reciben los pacientes y a las herramientas de las que disponen los profesionales.
Mi trayectoria combina experiencia asistencial y formación en gestión sanitaria. Esto me permite participar tanto en cuestiones estratégicas —como la incorporación de nuevas tecnologías, el desarrollo de proyectos de innovación o la planificación del crecimiento del centro— como en aspectos mucho más prácticos relacionados con la experiencia diaria de pacientes, familias y equipo clínico.
Una parte importante de mi trabajo consiste en analizar qué recursos pueden aportar valor real a la rehabilitación, cómo facilitar el acceso a ellos y cómo conseguir que el centro siga evolucionando sin perder la cercanía y el nivel de especialización con los que nació.
Ángel Luis Martínez Nogueras · Director Clínico
Junto a Reyes puse en marcha Neurobase hace ya más de una década. Desde entonces, gran parte de mi trabajo ha consistido en construir y desarrollar el modelo clínico que guía la forma en que trabajamos en el centro. Como neuropsicólogo, mi trayectoria ha estado ligada a la evaluación y rehabilitación de personas con daño cerebral adquirido, enfermedades neurodegenerativas y alteraciones cognitivas de origen neurológico.
Con los años he aprendido que una de las preguntas más importantes en neurorrehabilitación no es qué tratamiento aplicar, sino cómo saber si realmente está funcionando. Esa búsqueda me ha llevado a interesarme por la valoración, la medición objetiva de resultados y el desarrollo de herramientas que nos ayuden a comprender mejor la evolución de cada persona.
Dentro de Neurobase coordino el trabajo clínico entre las distintas disciplinas y participo en el diseño de protocolos, sistemas de valoración y proyectos de innovación. Una parte importante de mi tiempo la dedico a revisar procesos, analizar resultados y plantear preguntas que nos ayuden a tomar mejores decisiones clínicas.
Sigo pensando lo mismo que cuando empezamos: cuanto mejor comprendamos qué le ocurre a una persona y qué factores están limitando su evolución, más posibilidades tendremos de diseñar una intervención útil y ajustada a sus necesidades.
Una pregunta sencilla ha guiado muchas de las decisiones que hemos tomado durante los últimos años: ¿cómo podemos saber si una persona está mejorando realmente?
En neurorrehabilitación no siempre es suficiente con observar. Por eso hemos incorporado herramientas que nos permiten medir aspectos como la marcha, el equilibrio, la fuerza, la función de la mano o determinados procesos cognitivos. No para generar más datos, sino para comprender mejor qué está ocurriendo y tomar decisiones con mayor precisión.
Creemos que valorar una vez no es suficiente. La evolución debe revisarse periódicamente para identificar qué estrategias están funcionando, qué objetivos se han alcanzado y qué aspectos requieren un enfoque diferente.
Por eso una parte importante de nuestro trabajo consiste en observar, medir, analizar y volver a decidir. Porque cuanto mejor comprendamos la evolución de una persona, más posibilidades tendremos de ajustar el tratamiento a sus necesidades reales.
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La rehabilitación no consiste solo en trabajar. También implica revisar qué está cambiando, ajustar objetivos y decidir si es necesario modificar la estrategia de intervención.
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Las dudas continúan fuera de la consulta. Ofrecemos orientación práctica para afrontar situaciones del día a día y ayudar a las familias a comprender mejor el proceso que están viviendo.
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Caminar con más seguridad, usar mejor una mano, comunicarse con mayor facilidad o reducir el esfuerzo en tareas cotidianas. Nos centramos en los problemas reales que limitan la autonomía y la participación de cada persona.
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No incorporamos herramientas por novedad. Las usamos cuando permiten valorar mejor, entrenar con más intensidad o facilitar actividades que serían difíciles de trabajar de otra forma.
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Los problemas motores, cognitivos, comunicativos y funcionales suelen estar relacionados. Por eso trabajamos con una visión compartida entre fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y neuropsicología.
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Aprender a caminar, utilizar una mano, hablar con mayor fluidez o desenvolverse con más autonomía requiere práctica. Los objetivos terapéuticos bien establecidos junto a la intesidad de la rehabilitación son la clave del trabajo.
NEUROBASE ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejorar el uso y la calidad de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y el acceso a las mismas y gracias al que ha abordado mejoras en trasnformación digital para la mejora de la competitividad y productividad de la empresa. Enero de 2021. Para ello ha contado con el apoyo del programa Tic Cámara soluciones impacto covid19 de la Cámara de Comercio de Andujar. Una manera de hacer Europa.
NEUROBASE, SL ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es Potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, y gracias al que ha adquirido equipos innovadores para la mejora de procesos, para apoyar la creación y consolidación de empresas innovadoras. 31 de agosto de 2.023. Para ello ha contado con el apoyo del Programa InnoCámaras de la Cámara de Comercio de Andújar. Una manera de hacer Europa.